*Una
delegación de 21 personas entre estudiantes, egresados y docentes del Programa
de Comunicación Social de la Universidad Autónoma del Caribe, vivieron durante
9 días cómo es la euforia por el fútbol en el país gaucho gracias a su Seminario Internacional de Periodismo Deportivo. Visita a sus
legendarios escenarios y a estrellas de hoy y de siempre en el balompié
argentino.
Por Anuar
Saad
¿Es el fútbol solo y simplemente fútbol? Para responder a esa
pregunta habría que estar en Argentina y visitar sus estadios. Escuchar a las
barras; a los fanáticos, a los periodistas, a los exjugadores y compartir con
una de sus estrellas un día antes de un partido crucial.
Para definir el fútbol y la pasión que este representa se
debe tener como referente una ciudad en la que se vive, se respira y se come
fútbol: Buenos Aires. En los callejones, en los café, en el Subte, el tren, en
la puerta del hotel, al pie del obelisco y en medio de una legendaria
parrillada, todos hablan de lo mismo. Las palabras están representadas por los
colores de las camisetas: la banda cruzada del River; la azul y amarilla del
Boca, la celeste de Racing, la blanca de Vélez…en fin. Y no era un momento
cualquiera en Buenos Aires. Sólo cuatro días antes de nuestra llegada, se había
suspendido el partido entre Boca y Ruver en la Bombonera, por la agresión con
gas pimienta a 4 jugadores de la banda cruzada.
Pero más allá de las palabras y de lo que representan sus
estadios que se erigen en cada barrio como trincheras infranqueables, está el
consumo televisivo. Esta Fox y T y C Sport quienes se encargan de retransmitir
para América y el mundo todo el torneo argentino y la Copa Libertadores. Sus
legendarios periodistas están ahí, enfrascados en una discusión que parece no
tener fin, sobre el futuro de los equipos argentinos en la Copa Libertadores en
medio del escándalo que representó la vergonzosa eliminación del Boca por la
agresión a jugadores de River Plate.
Y para aprender cómo se vive y se siente el fútbol en una de
sus mecas, una misión Académica del Programa de Comunicación Social –
Periodismo de la Universidad Autónoma
del Caribe tuvo lugar entre buenos Aires y La Plata recorriendo sus escenarios;
entrevistando a sus protagonistas; participando en las producciones de los
programas más representativos de la televisión deportiva; aprendiendo la
historia futbolera a través de las históricas portadas de la revista El Gráfico
y recibiendo conferencias y charlas de periodistas de la talla de Tito Pucetti,
Juan José Buscalia y un nutrido grupo de periodistas y profesores en las
universidades de Palermo y La Plata.
En La Plata, en su Estadio Único, encontramos a una leyenda
del fútbol argentino y un memorable recuerdo para los hinchas del Junior de
Barranquilla: Juan Ramón, “la Bruja” Verón quien, con la caballerosidad con que
se le recuerda, atendió y respondió cada una de las preguntas de los 21
visitantes. “Junior para mi es uno de mis mejores recuerdos. Barranquilla hace
parte de mi vida”, dijo el prodigio zurdo que deleitó a los aficionados en esta
ciudad quien se regodeó contando su paso por la escuadra tiburona de la que
tiene recuerdos inolvidables.
Una estudiante del programa de Comunicación le preguntó si
vendría a dirigir a Barranquilla a lo que él, en medio de risas respondió:
“…estoy pegado al teléfono esperando que me llamen. Ahora hay dos equipos. A
cualquiera de los dos puedo dirigirlo”. En el periódico virtual de Estudiantes
de La Plata, reseñaron generosamente la visita de los estudiantes de la
Uniautónoma a su equipo.
Era miércoles y, al
día siguiente, River Plate se enfrentaba al temible Cruzeiro de Brasil. Al
terminar la tarde dos periodistas acudimos a la cita. Ahí, en uno de los más
sofisticados edificios de Buenos Aires, en la exclusiva zona de Puerto Madero,
nos esperaba él. Teófilo, recién llegado del entrenamiento pero peinado como si
fuera asistir a una noche de gala, se sentó frente a nosotros para ratificar
que como se vive el fútbol en Argentina, no se vive en ninguna otra parte del
mundo.
Hombres, mujeres y niños que pasaban, se detenían asombrados
y corrían a pedir un autógrafo o a sacarse una fotografía con él. Uno a uno los
atendió. Hasta tuvo ánimo para sonreírle a un neurótico hincha de Boca quien,
sin miramientos, la emprendió a insultos contra él. “Eso acá es normal”, dijo,
mientras estampaba su autógrafo sobre una camiseta del Junior que el periodista
Ricardo Villa había llevado hasta allí.
El día del partido por la Copa Libertadores no parecía que el
partido fuera ante Cruzeiro: todos los cánticos de las barras estaban enfilados
contra Boca. Parecía, a pesar de tener al rival brasilero enfrente, que el duelo
era contra sus archirrivales de siempre. Vivir esa euforia dentro del estadio
Monumental fue, para los miembros de la Misión Académica en Periodismo
deportivo de la Uniautónoma del Caribe, una experiencia sin igual.
El Museo de Boca (al que pudimos ingresar hasta la cancha a
pesar de estar el estadio en pleno allanamiento por parte de las autoridades)
es casi una fantasía. Se puede “interactuar” con las leyendas del equipo y hay
imágenes, trofeos, pedazos de las historias, la galería de nombres de todos sus
jugadores y las orgullosas copas intercontinentales. Así mismo, la Revista El
Gráfico que, aunque ya vio pasar sus mejores momentos, es el lugar ideal para
reconstruir la historia de los últimos 50 años de fútbol. A través de sus portadas
reconstruimos grandes historias como la del titular “Vergüenza” que hacía
alusión al humillante 5 a 0 que nuestra selección propinó a Argentina en su
propio estadio.
All Boys, Argentinos Junior, Estudiantes, River, Racing y
Boca abrieron sus puertas para nosotros y develaron todos sus secretos. Las
cadenas de televisión y la asociación de periodistas deportivos de Argentina,
compartieron sus conocimientos con nosotros que, con nostalgia, rememoramos las
imágenes de estadios completamente llenos de hinchas que, en las malas y en las
buenas, siguen hasta el final a sus oncenos.
Argentina por ello, es más que tango, bifé chorizo, museos y
teatros. Argentina es fútbol en toda su expresión. Un deporte que hoy día es
una cultura de vida en el país que parió a Maradona y a Messi y que espera,
paciente, poder volver a levantar la esquiva Copa del Mundo.


